“El único gran depredador que sobrevivió en la península Ibérica a las glaciaciones y a la presión de nuestra especie. El único que nos da miedo, aunque haya otros seres vivos invisibles mucho más amenazadores. El que ha puesto en peligro a nuestras ovejas y vacas desde que empezamos a guardarlas en rediles. El amo de la noche, en la que se mueve con soltura, frente a nosotros, criaturas visuales y diurnas”

Víctor Casas

 Boletin66
Ilustración de Elena Bardají

 

Son las diez de la noche, es septiembre, corre un viento suave y hay luna llena. Aquí estamos las tres: Tània Muñoz, Eugenia Manzanera y Sherezade Bardají. Sentadas delante del ordenador hablando por skype, riéndonos, apuntando ideas, descartando locuras y escribiendo el inicio de este boletín.  

Hace menos de cien años, en una noche así, tres mujeres cruzaban un bosque. Ni siquiera soñaban con que algún día podrían ver el rostro de un amigo lejano a través de una pantalla. Caminaban deprisa. Atentas al mecerse de los árboles, al ulular de los búhos, al aullido del lobo.