Charo Pita realizó una misma entrevista a varios narradores y narradoras que contaban habitual o puntualmente para editoriales, tema del boletín nº 28 de febrero de 2015 de AEDA. ¿Quieres comparar respuestas? Aquí puedes leer las de Alicia Bululú, Gloria Sagasti,Charo Jaular y Mario Cos.

 

¿Cuándo empezaste a contar cuentos para las editoriales?

Fue allá por el año 98, cuando el director regional de la delegación de Aragón de la Editorial Edelvives, nos invitó a presentar un proyecto dirigido al ciclo de infantil. Necesitaban cuentacuentos para dicha edad. Preparamos una serie y les gustó tanto, que desde entonces no hemos dejado de colaborar. Al principio éramos dos y realizábamos encuentros en las escuelas del territorio aragonés. A partir del año 2001 comienzo mi andadura en solitario, esta vez a nivel nacional y en exclusiva.

¿Para qué edades cuentas?         

Principalmente infantil, de 3 a 5 años, en educación infantil (0-3 y 3-6) y primaria. Y esporádicamente, en secundaria.

¿Qué le aporta al narrador principiante, narrar para editoriales? 

Experiencia, rodaje, herramientas, material, oportunidades, impulso para continuar creando y desarrollando esta labor. Siempre digo: cuando empecé se me comían con patatas, ahora me los como yo.

 ¿Qué le ofrece al narrador ya consolidado trabajar para editoriales?

Desde el punto de vista laboral da tranquilidad, seguridad. Desde el artístico, disfrute, sensación de continuidad, seguir recreándome y actualizándome constantemente.

¿Cuentas también al margen de las editoriales?

Sí. En bibliotecas, en circuitos de verano que ofrece el gobierno de Aragón, en circuitos de  bibliotecas a través de Diputaciones Provinciales, en entidades financieras, etc.

¿Qué diferencias existen entre contar para editoriales y trabajar como narrador independiente en lo referente al repertorio, a la preparación del cuento, al público, a la entidad para la que se trabaja...?

El público con el que me encuentro a la hora de trabajar con la editorial, es un público más homogéneo. Esto te permite saber con mayor seguridad el tipo de cuento que puede encajar en cada situación. Sin embargo, en otros ámbitos, el público es heterogéneo, niños de muy variada edad e inquietudes diferentes. Lo que facilita una mayor dispersión del público.

En los colegios, te encuentras con un marco muy determinado a la hora de contar, con unos alumnos y unos profesores que apoyan la actividad. Además, estos conocen a sus alumnos, lo que permite una mejor organización y una mayor capacidad de concentración en el público.

En cuanto al repertorio, cuando cuento para la editorial me ciño exclusivamente a sus publicaciones; cuando narro por mi cuenta, trabajo con un repertorio más abierto, que me da más libertad.

¿Qué le reporta a las editoriales el hecho de tener narradores en su plantilla?

Aporta un incremento considerablemente en las ventas de libros tanto de texto, como de lectura. Esto se debe principalmente a que las actividades de animación en las escuelas suponen un incentivo para los alumnos, les divierte, les saca de la rutina del aula, les familiariza con los libros que están utilizando en clase y les ayuda a  desarrolla su creatividad y su imaginación.

Si trabajas para diferente editoriales, ¿Existe una forma particular y diferenciada en cada editorial de plantear la organización, la función y los objetivos de la narración oral o por el contrario, los planteamientos en todas son muy similares?

Trabajo en exclusiva para Edelvives.

¿Qué le pedirías a las editoriales que incluyeran o, por el contrario, eliminaran de sus planteamientos, expectativas... para mejorar las condiciones de trabajo, la recepción de las sesiones, la visibilidad del oficio...?

Mi experiencia profesional, al menos en esta editorial, es totalmente satisfactoria, ya que le dan mucha importancia a esta actividad, valorando en su justa medida a las personas que la realizamos y a la propia actividad en sí.

¿Qué opinas sobre la vinculación entre narración oral y animación a la lectura? ¿Y entre sesión de narración y libro?

El narrador, a través de su interpretación personal de la historia, es capaz de crear la atmósfera apropiada para transportar al niño al mundo mágico, absurdo, surrealista, idealista y fantástico que proporciona el cuento, generando en ellos el deseo de ser partícipes de esa creación.

¿Por qué las editoriales para lectores adultos no tienen en cuenta la narración oral del mismo modo que las enfocadas para público infantil y juvenil? ¿Crees que deberían hacerlo? ¿Cómo?

Parece ser que el ámbito escolar es un mercado más propicio para este tipo de encuentros, no sólo porque el niño es más receptivo sino porque es más fácil concentrarlos a través de las entidades escolares, mientras que organizar eventos como estos, para público adulto, es más complejo.

No obstante, cuando he tenido la oportunidad de escuchar  cuentos para público adulto, se puede percibir el disfrute, las ganas de participar, escuchar, divertirse, soñar, emocionarse con los cuentos. Por todo esto, considero que tendrían que dar esa oportunidad.

 

Charraire cuenteras


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