De forma inevitable en diciembre echamos la vista atrás y nos preguntamos: ¿Cuántas Caperucitas han cruzado los bosques? ¿Cuántos Pulgarcitos han salido del culo de un buey? ¿Cuántas casas se han derrumbado con el soplido de un lobo? ¿Cuántos cuentos se han contado este 2019? ¡Muchos! La agenda mensual hierve llena de sesiones en todos los lugares y para todos los públicos. Nuestra asociación crece, de hecho, seguimos ampliando la lista de socias y socios. ¡Ya somos cuarenta y cinco

El 2019 empezó con la bajada del IVA cultural, después de años de maltrato por parte de la administración pública. Por fin, se nos da un respiro. Sin embargo, las Sociedades Anónimas no han tenido tanta suerte. Todavía son muchos los derechos que como artistas necesitamos para llevar a cabo nuestra labor con rigor y profesionalidad. Siempre nos hemos mantenido firmes en esas reivindicaciones.

Si prestamos atención a la visibilidad de AEDA en la red nos resultará muy fácil reparar en los artículos de los boletines, que ahondan en temas que son de interés para nuestro oficio, y también con la publicación de nuestra revista El Aedo, dedicada este año a la narración oral y el cuento tradicional. Sin olvidarnos del papel fundamental que ejerce la prensa en nuestro trabajo. Algunos compañeros participan en programas como "La estación azul" y "Esto me suena a pueblo", ambos de RNE; o han escrito artículos en El País.

En marzo disfrutamos de nuestro día: el 20M. Este año quisimos acompañar la celebración con fotografías y textos de lugares donde narramos: iglesias, bibliotecas, plazas, cementerios, etc. Tampoco podemos olvidar los festivales que se consolidan y los de nueva aparición: Conta’m en Maestrat Viu, Segamots en Cervera y Herencia de Palabras en Herencia.

En 2018 la Fundación de Educación para la Salud (FUNDADEPS), que tiene el objetivo de animar a la lectura y acercarla a las personas hospitalizadas, y AEDA firmamos un convenio de colaboración. En 2019 ese acuerdo sigue vigente y seguimos con el proyecto: unos podcast para poder acercar los cuentos narrados a todas aquellas personas que tienen dificultades para leer.

Como ya va siendo habitual, inauguramos el verano con la V Jornada sobre Narración Oral y Lectura que este año disfrutamos en Huesca. El tema de esta edición fue “Nuevos tiempos, viejos cuentos”, que pretendían valorar y revisar el trabajo en torno a los cuentos tradicionales. Seguidamente, por sexto año consecutivo, organizamos la Escuela de Verano de AEDA, también en Huesca. Con intensivos de mañana, talleres por las tardes y sesiones dialogadas al anochecer. Como es costumbre, se aprovechó la ocasión para designar a la socia de honor de este año: Blanca Calvo, sumándose a los ya nombrados en años anteriores: Antonio Rodríguez Almodóvar, Marina Navarro, Pep Durán, Ignasio Sanz y Montserrat del Amo. Días para el trabajo, la diversión y el encuentro. ¡Una maravilla!

No podemos terminar este balance sin detenernos un momento en aquellas personas que nos han dejado este año. Ignasi Potrony, narrador, formador, compañero, que seguramente estará en lo alto de un árbol esperando que los hibiscos vuelvan a florecer en primavera. Llorenç Giménez, narrador de corazón, mediterráneo, que llenaba las plazas con su simpatía y con su elocuencia. Antonio Lozano, profesor, escritor y amante de las letras, la palabra y el intercambio cultural y, finalmente, Juan Alberto Hernández, poeta soñador y bibliotecario, que siempre tenía una sonrisa en los labios y un libro para recomendarte.

Ya estamos listos para el próximo año y para saber cuántas Caperucitas cruzaran el bosque, cuántos Pulgarcitos saldrán del culo de un buey y cuántas casas derrumbará el lobo. 

¡Sigamos pues, contándolo!